Blo

< P'atrás  |   P'alantre >


Ganas de protestar

2010 / 10 / 10 - La Nueva España

Ganas de protestar

Los taxistas de Madrid integran la primera línea de combate de la lucha contra el gobierno. Hasta aquí normal. En vez de Madrid pon tu el nombre de la ciudad, villa o pueblón grande que quieras. Me sorprende que el dato se acerque al extremo de ley general. Preguntes lo que preguntes, los taxistas de cualquier parte siempre te van a dejar suficientemente claro que están en contra del gobierno.

¿De qué gobierno? Esa es otra pregunta. En Madrid te acaba dando la sensación de que los taxistas son todos militantes de la CNT, antiguos anarquistas o modernos antisistema. Por el mismo rasero se mide la ineficacia de la ordenación del tráfico y de las obras propuestas y pospuestas por el Gallardón, que la crisis en general de la que tiene la culpa de todo el Zapatero. Tampoco se salva la Espe. Con argumentos varios. Igual de consistentes y elaborados que los del Gallardón y el Zapatero.

En Valencia capital ni te imaginas los comentarios de los taxistas. Les daba lo mismo el circuito ciudadano de Fórmula 1 que la crisis en general. En Mérida ni te cuento. La misma acidez de comentario, pero a más de cuarenta grados. Sólo en Santiago de Compostela advertí un cierto relajo en la crítica, con ese abatimiento característico del buen gallego que sabe que todas las cousas de este mundo son irremediables.

Con todo, los taxistas carbayones siempre fueron un caso especial. Por un lado son como madrileños grandonos, por otro como gallegos piquiñinos. Los problemas que te cuentan son como para estar al borde de la guerra civil y las soluciones que te dan, porque las tienen, son como pa mexar y no echar gota. Tocados de la mano de Dios, por una parte son apocalípticos y, por otra, discípulos del inquisidor Valdés Salas: atajarían los problemas por lo sano, normalmente con una foguera. No se salva nadie. Ni Gabino, que la cagó con lo de la Ciudad Cultural Europea. Ni Paloma, porque es una mandada de los del SOMA. Ni Tini, porque se lo enchufan de algo para Madrid. Ni los próximos, porque uno viene de fuera con cuenta de arreglar el mundo y otro no se sabe siquiera de dónde viene. De todas formas por ellos me enteré que Cascos viene fijo, que lo del nombramiento de Tini es de ministro para arriba y que del señor obispo ni te cuento porque si te contara…

De los taxistas de Mieres apenas puedo decir nada, porque los que tengo por amigos no se dedican a contarte las cosas que se cuentan en el curro y los que utilizo como usuario son en trayectos tan cortos como el de subir al tanatorio y poco más que te da que para hablar del muerto, de la familia del muerto y de lo bien que estaba la semana pasada antes de morirse, ¡quién se lo iba a imaginar! ¡Nun somos nada! Enfin, conversaciones de andar por casa.




<< Volver al llistáu